Como decía en la anterior entrada, había dejado puesta una cámara de fototrampeo hacía muchísimo tiempo y ya tengo procesados los resultados. La cámara estaba puesta desde marzo, en una encina aislada en medio de un páramo de cultivos, arriesgué a dejarla en un sitio en el que no esperaba grandes resultados, pero donde tampoco esperaba muchos humanos que pudieran quedársela. Ha dado sus frutos, no espectaculares pero sí curiosos. En primer lugar los corzos (Capreolus capreolus) que han pasado por allí, han sido todos machos, unos con los cuernas antes del desmogue y otros después. De hecho parece que la encina elegida, que tenía ramas bajas secas y consistentes, ha sido un lugar de intercambio de información entre machos, pues alguno se ha frotado la cuerna en la rama. En segundo lugar, esa rama baja ha sido el posadero de un mochuelo (Athene noctua). Y ya sólo ha detectado un mirlo (Turdus merula) y una urraca (Pica pica) rebuscando bichos entre la hojarasca de esta humilde encina.
| Macho de corzo con sus cuernas peladas |
| Macho con la cuerna aún cubierta con el terciopelo que la alimenta cada año |
Aquí el individuo anterior nos muestra con mejor detalle su cuerna cubierta por el terciopelo
Este corzo tenía todo el lomo lleno de arañazos, o se ha peleado con otro,
o se ha metido por una zona de vegetación muy densa
Otro corzo o igual uno de los anteriores, parece que oye o huele a la cámara
| Mochuelo en su posadero, hubo muchas fotos más como esta pero no quiero aburrir a nadie |
Algún pequeño sonido debe hacer la cámara porque el fino oído del mochuelo captó su atención
Aquí de nuevo algo oye, y nos muestra sus ojos con las pupilas totalmente dilatadas
| Una urraca, si no desconfió de la cámara es que la camuflé bien |
El mirlo buscando la comida a su manera característica