jueves, 3 de septiembre de 2026

ESNÓRQUEL EN ALMUÑÉCAR

Otro año más, después de unos días por el norte, hemos disfrutado de otra semana de vcaciones por el Sur, en Almuñécar. Además de los propios días de playa y descanso, tambén visitamos la propia ciudad de Granada y su Alhambra, pueblos de la Alpujarra, Nerja y su cueva... Como siempre intenté buscar algún hueco para bucear, ya casi siempre acompañado, pero el agua helada y varios días de viento, no dieron días de buena visibilidad. A pesar, de estas dificultades, el fondo marino siempre muestra una variedad de peces y otros animales, que en este caso, vimos en las rocas entre la playa de El Tesorillo y la de Pozuelo. Como siempre, la identificación de peces a partir de unas fotos de no muy buena calidad, puede dar lugar a errores de identificación, por lo que cualquier opinion fundamentada será agradecida en los comentarios.

Este pequeño sargo breado (Diplodus cervinus) lo pudimos ver entre las rocas por donde el agua cubría sólo hasta las rodillas

A no mucha más profundidad vimos alguna concentración de pequeños alevines, poco más grandes que un alfiler

Vimos varias babosas blancas (Parablennius rouxi)

És difícil verla, y también identificarla a esta posible babosa verde (Parablennius incognitus)

También cuesta encontrar a este cangrejo moruno (Eriphia verrucosa)

Aunque sólo se vea un trozo de una pequeña castañuela (Chromis chromis) su color azul eléctrico las hace especiales

El objeto de deseo de muchos pescadores, una dorada (Sparus aurata)

A más profunidad vimos algunos erizos comunes (Paracentrotus lividus) y negros (Arbacia lixula)

A la sombra de una cavidad vimos a la vez un serrano (Serranus scriba) y un bobi (Gobius paganellus), y en el centro de la imagen un briozoo Zoobotryon verticillatum

Éste es el bobi

En las zonas más someras, se veían lagartinas (Parablennius sanguinolentus)

Lagartinas hay de muchos colores, éste es el más normal

Nadando por todos lados el paz más frecuente que vimos fueron las obladas (Oblada melanura)

Las obladas son abundantísimas

Un colorido pez verde macho (Thalassoma pavo)

Las hembras de los peces verdes son también muy coloridas

Aquí se ve otra hembra, más lejana,pero mejor definida

Muy bien camufladas había muchas planchitas (Symphodus roissali)

Camuflado en las zonas de arena estaban los rasposos (Gobius bucchichi)

Un salmonete de roca (Mullus surmuletus)

En esta foto además de los salmonetes hay varios sargos picudos (Diplodus puntazzo)

Aquí un sargo picudo más de cerca

Acabo con un bonito serrano juvenil 

En fin, como siempre me gustaría tener un mejor equipo para poder mostrar la riqueza y variedad de seres que habitan en la costa, allí dondo la mayoría sólo va a tomar el sol y refrescarse.

jueves, 20 de agosto de 2026

BUITRONES Y AVUTARDAS, LOS MÁS PEQUEÑOS Y LAS MÁS GRANDES

El domingo por la mañana, el chico mediano, mi mujer y yo fuimos a dar un corto paseo por la zona del Robleño. Además de ver ue aún había aguan en el arroyo, nos entretuvimos con algunas aves interesantes, como una de las más ligeras, el buitrón (Cisticola juncidis) con unos 10 gramos y la más pesada, la avutarda (Otis tarda) que en casos extremos puede llegar a los 18 kilos.

Ni siquiera un junco se dobla con el peso de un buitrón

Las avutardas las vimos muy lejanas, pero su vuelo demostraba lo pesadas que son

Además de ver a estos grandes y pequeños protagonistas, también vimos otras cosas.

Un joven alcaudón común (Lanius senator)

Otro buitrón, les encantan los juncos

Aunque sen pequeños, tambíén cuidan con mimo sus plumas

Este milano real (Milvus milvus) andaba falto de algunas plumas

Un águila calzada (Hieraaetus pennatus)
 

domingo, 16 de agosto de 2026

UN NIDO DE COLIRROJO TIZÓN EN LA PUERTA DE CADA

Otro año más hemos compartido la casa de Santorcaz con una familia de colirrojos tizones (Phoenicurus ochruros) que a su vez ha ocupado un nido de golondrina (Hirundo rustica) que lleva reconstruido 4 o 5 años. Hace ya casi un par de meses que los últimos pollos abandonaron el nido, al final, durante la primavera han sacado adelante 8 pollos en dos nidadas diferentes. 

Asi estaban los 4 hermanos el último día que pasaron en el nido

Como siempre, la pista de que el nido está ocupado es encontrarlo lleno de cuerdas, pelo, musgo y otros materiales suaves para poder acomodar a los futuros inquilinos. Luego cuando ya hay huevos y pollos, la pobre madre aguanta empollándolos incluso a corta distancia y cuando son grandecitos, incluso con nosotros sentados en el patio, podemos ver sus idas y venidas para cebar a los pollos.

El nido lo hicieron golondrinas sobre el quicio de la puerta de acceso hace ya unos años, aquí se ve como cuelgan trozos de cuerda

Cuando hay huevos o pollos pequeños, la madre, aunque nerviosa, aguantaba paciente las fotos que le hacíamos

En ambas puestas, los huevos fueron siempre cuatro, bien acomodados de plumas y pelos

A los pocos días de nacer son sólo unos pequeños seres completamente indefensos

Con algunos días ya asomaban la cabeza por encima del nido...

...y así empiezan a emplumarse

La madre espera, estoica, a que nos metiéramos en casa para cebar o dar calor a los pollos

En los últimos días, tuvimos miedo de que se lanzaran del nido demasiado pronto porque tuvieron que sufrir una hola intensa ola de calor.

Al final los 4 pollos salieron del nido y estuvieron rondando por el patio algún día. Esperamos que los innumerables gatos de la zona no hayan acabado con todos



jueves, 6 de agosto de 2026

OCCIDENTE DE ASTURIAS: OSOS, BOSQUES, RÍOS, PLAYAS Y MONTAÑAS

Hemos vuelto de pasar una semana por el occidente asturiano y anque la primera foto que he elegido sea una mierda, lo es de un animal emblemático, el oso pardo (Ursus arctos). Y es que, aunque no pudimos fotografiar un oso, sí que nos cruzamos con un osezno de este año en la pista de acceso a la aldea en la que nos alojábamos, Moncó. Fueron sólo unos segundos, pero la mirada de ese cachorro de oso mirándonos sorprendido se nos clavó para siempre. Tras años de buscarlo al final fue un encuentro fortuito el que nos llevamos como recuerdo. Y es que estaba claro que había osos cerca, porque vimos que un oso adulto había hecho sus necesidades la misma noche en que llegamos, a sólo 200 m de nuestra casa.

Excremento tipico de oso tras haber consumido cerezas silvestres

La pequeña aldea de Moncó en la que nos alojamos

Todas las mañanas desde la ventana de los niños, las golondrinas (Hirundo rustica) descansaban y se acicalaban para que los niños disfrutaran de ellas

Los primeros días de nuestra estancia la pasamos en las inmediaciones de Moncó, que está cerca de Muniellos, un lugar cubierto de espesos bosques maduros donde el verde es tan intenso como en pocos otros lugares. 

Al fondo la Reserva Integral de Muniellos, uno de los bosques mejor conservados de Europa

Mientras nos refrescábamos los pies en el río Muniellos, descubrimos una rana galaica (Rana parvipalmata), un endemismo del noroeste de la Península Ibérica

En las propias aguas del río, vimos un montón de truchas autóctonas (Salmo trutta)

Nos llamó la atención estas curiosas polillas (Euplagia quadripunctaria) bastante abundantes. Lo llamativo era que las alas inferiores, que se pueden ver en vuelo, son de un llamativo color rojo

Estos creemos que son caballos hispano bretones, muy escasos, al haber perdido su utilidad como animal de tiro

En los prados eran frecuentes las cornejas negras (Corvus corone)

Acostumbrado a ver esta mariposa en Santorcaz, me llamó la atención que también fueran abundantes en esta zona las mariposas rey moro (Brintesia circe)

Todos apredimos que estas estructuras para proteger las colmenas de los osos se llaman cortines
 
El día en que la ola de calor estaba previsto que llegara hasta Asturias, bajamos a la playa de La Cueva o La Arena, en las cercanías de Luarca. 

Vistas desde el Cabo Busto hacia el Oeste

Como en todos los cabos, parece que las gaviotas patiamarillas (Larus michahellis) disfrutan volando al borde de las cornisas, como este adulto

En el Río Negro de Luarca, vimos un montón de gaviotas, sobre todo jóvenes de este año

Este juvenil, ya tenía algún año encima, porque se le ven algunas plumas grises de adulto

Éste adulto tenía un aspecto bastante desvencijado el pobre

En las escolleras del Puerto de Luarca había un cormorán grande (Phalacrocorax carbo) tomando el sol

Otro día de algo de calor, tuvimos la intencion de subir desde Leitariegos a la Laguna de Arbás, un lago glaciar, pero no pudimos hacerlo hasta la caída de la tarde. Antes, disfrutamos de comer a la sombra en Cerredo y de pasar la tarde en una granja escuela en Caboalles de Abajo.
Laguna de Arbás, de origen glaciar

En las laderas de las cumbres, a muy larga distancia los rebecos (Rupicapra rupicapra) pastaban como si fueran cabras

Las orillas de la laguna estaban plagadas de pequeños sapos comunes (Bufo spinosus) recién metamorfoseados

También en las orillas había plantas carnívoras Drosera rotundifolia

Como iniciamos la ruta tarde para evitar el calor, a la vuelta el atardecer resaltaba los pefiles de las montañas más lejanas

Hicimos más cosas, comprar avituallamientos en Cangas de Narcea, visitar el Monasterio de Corias, buscar osos en Gedrez y Monasterio de Hermo, buscar oro en Navelgas, visitar el bonito pueblo de Besuyo, subir hasta el Santuario de la Virgen del Acebo y, en fin, disfrutar de una Asturias aún por explotar turísticamente... por nosotros, que dure así.

En Cangas de Narcea un joven mirlo acuátco (Cinclus cinclus) nos tuvo entretenidos un buen rato

Si en la foto anterior le vimos buscando bichos, en esta estaba descansando sobre una sola pata

Pero lo que más estuvo haciendo fue acicalarse el plumaje, que debe estar en orden para poder sumergirse bajo el agua sin perder su impermeabilidad

Como decía fueron varios minutos los que estuvo dedicándose a su plumaje

Desde el Santuario de la Virgen del Acebo también hay unas grandes vistas a los montes cubiertos de praderías que rodean Cangas

El ratonero (Buteo buteo) se puede ver por casi cualquier prado de Asturias

En Monasterio de Hermo pudimos fotografiar también algún ratonero volando