sábado, 19 de octubre de 2013

TEJONES EN LA ALCARRIA DE ALCALÁ

Escribir un blog es una forma de abrirte al mundo: te leen desde familiares o amigos que te aprecian, pero cuyo interés por el medio natural es incipiente, hasta investigadores en formación dependientes del Museo Nacional de Ciencias Naturales.
El pasado sábado por la tarde, junto a un par de amigos, uno del Museo y otro agente forestal, fuimos a la búsqueda de rastros de tejón (Meles meles), que había descubierto este último hace ya 10 años.
El caso es que como aprendí ese día, el tejón está prácticamente ausente en las alcarrias de Alcalá y Guadalajara, como así se aprecia en el mapa siguiente:

Zona donde buscamos y detectamos la presencia de tejón (punto rojo)
 y que no contaba con registros previos.
Imagen modificada del Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres de España.
 
D. G. para la Biodiversidad-SECEM-SECEMU (2007)

.

Siempre tengo la sensación de que los páramos y vaguadas del Este madrileño y de la alcarria, no están suficientemente explorados, ya que en atlas y mapas de distribución de especies, tanto animales como vegetales, detecto numerosas ausencias de especies que he confirmado que crían, o al menos, campean por este territorio.
Por ello, era de gran interés comprobar si se mantenía la presencia de los tejones descubiertos hace 10 años, y si así era, incluir esta población en los estudios que se desarrollan en el centro de investigación.  
Tras una corta búsqueda, encontramos lo que perseguíamos gracias a la excelente memoria de nuestro “guía”. Yo desconocía las características de las tejoneras, que utilizan para descansar, guarecerse, criar a la descendencia y relacionarse entre ellos. Gracias a mis acompañantes, aprendí gran cantidad de datos y curiosidades sobre estos carnívoros y que para no aburrir a nadie, describo brevemente junto a las fotografías.

Boca de una tejonera, donde se observa un montón a la 
entrada del escombro proveniente de la excavación. También se 
observan hierbas secas que usan para hacerse camas

Salida de una boca en la que se aprecia la gran cantidad de
tierra excavada y un profundo surco de salida y entrada

Surco de acceso a una de las bocas
En primer término se aprecia una boca y su escombrera asociada, sobre ella,
 escombrera de otra boca en la que se aprecia el surco de acceso.
Más montoneras de escombro que destacan en el quejigar donde su ubicaban

Huella de tejón, que no es la típica. En un terreno más blando, 
se marcarían los dedos con sus respectivas uñas. 
Al ser semiplantígrados, las huellas son como las de un oso en miniatura
Letrina con excrementos. El tejón defeca en pequeños agujeros.
En este caso se aprecian las semillas por la ingesta de gran cantidad de moras

Para terminar y añadir algunos datos más, decir que el tejón es uno de los mustélidos (comadrejas, turones, nutria, etc.) de mayor tamaño, con hasta 12 kg. y algo menos de un metro de largo, incluyendo una corta cola. Vive en pequeños grupos familiares, normalmente una pareja reproductora, sus crías y alguna hembra joven. Las tejoneras disponen de varias bocas y túneles que comunican cámaras de encame, de cría y letrinas interiores. Se trata de animales omnívoros, que consumen gran cantidad de lombrices en terrenos húmedos, frutos, invertebrados y pequeños vertebrados. Como muchos otros mamíferos, sus hábitos son casi exclusivamente nocturnos. 
Se distribuye por toda Europa, excepto en las zonas del extremo Norte, continúa por el centro de Asia, llegando hasta las zonas próximas a la costa del Pacífico y Japón. En España es más frecuente en zonas boscosas frescas, pero se le puede encontrar en zonas más secas, mientras haya vegetación y agua.
Es un animal tímido y cauteloso, y sus mayores amenazas son las habituales: transformación de su hábitat, persecución directa por supuestos daños a la caza (trampas, disparos y veneno) y atropellos en carreteras.







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