lunes, 23 de junio de 2014

ERIZO, AZOR Y RASCÓN EUROPEO, NUEVOS EN EL BLOG

De vuelta en Santorcaz para inaugurar el verano, he podido fotografiar algunos habitantes, que aún no habían pasado por este blog: un erizo, un azor y un rascón.

El primero de ellos apareció pronto, y es que el viernes por la noche, en un corto paseo por las calles del pueblo nos apareció un gran erizo (Erinaceus europaeus). Le delató el ruido que hizo al rozar una botella de plástico porque en la oscuridad de la noche no le habríamos encontrado. Al vernos tan cerca se hizo una bola, y aguantó estoicamente las fotos que le hicimos con el móvil hasta que le dejamos en paz. Nos dio mucha alegría encontrarnos a este simpático insectívoro, ya que tristemente es más habitual verlo atropellado en las cunetas.

Parte ventral del erizo, aunque hecho una bola
El sábado siguiente madrugué y me fui solo con la fresca. Sin salir del pueblo pude ver un grupito de piquituertos comunes (Loxia curvirostra) que desde los pinos que hay bajo las almenas de la iglesia, se posaron un instante en un ciprés. Pocos pinos hay en Santorcaz, pero no dejan de aprovechar sus piñones.

Piquituerto, con su pico recurvado.
Probablemente un macho por el tono rojizo de su plumaje
Ya en el campo, debí pasar muy cerca de un nido de alcaudón común (Lanius senator), pues una pareja de adultos me hizo "frente" llamando la atención con sus regañantes reclamos y el movimiento de sus colas.

Uno de los alcaudones que no huyó, y chirriando y agitando la cola, daba la alerta a su familia.
En el vídeo siguiente se puede escuchar
video

Y es que en esta época hay muchos jovenzuelos que proteger y alimentar, como hacía este pardillo (Carduelis cannabina) común con sus crías. 

Un pardillo macho se prepara para alimentar a su cría
Rápidamente aparece un hermano que también quiere su parte

Más adelante me topé con un grupo de nerviosos mitos (Aegithalus caudatus).

Desde un quejigo, un curioso mito me observa
Otro individuo, también se detiene a mirarme, en este caso se trata de un juvenil

También pude escuchar un canto que llamó mi atención, y con los prismáticos divisé al cantante: un escribano montesino (Emberiza cia), que lo hacía desde un olivo.

Con su triple línea negra e la cabeza, cuando se consigue descubrir a un macho, son inconfundibles
Y al rato llegó una de las sorpresas del día, y es que levanté dos azores (Accipiter gentilis), uno de ellos adulto con una tórtola entre sus garras, y el otro un juvenil de este año. Obviamente estaba en su territorio de cría y opté por esconderme y quedarme quieto. Al rato empezaron a chillar los adultos, seguramente para dar la alarma a sus crías y que se mantuviesen ocultas. Busqué al chillón y tras fotografiar y grabar unos instantes me fui, para dejarlos tranquilos.

Aún medio oculto entre la vegetación, se puede disfrutar de la belleza de su mirada.
En el vídeo siguiente se puede escuchar perfectamente su reclamo de alerta
video

La verdad es que como estaba oculto, también se me puso a tiro un mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli).

Mosquitero papialbo picando insectos de un majuelo
Luego ya empezó a apretar el calor, y la cosa estuvo más calmada, aunque siempre se pueden descubrir cosas interesantes.

Camisa de culebra de escalera (Elaphe escalaris)
Abejorro (Bombus lucorum), con las bolsas de su patas repletas de polen
Medioluto ibérica (Melanargia lachesis)
Mediolutos ibéricas copulando
Ya enfilando para el pueblo, al cruzar el arroyo de la Dehesa sorprendí a un par de rascones europeos (Rallus aquaticus). Un incauto juvenil se acercó lo suficiente para poder sacarle una foto testimonial.

Rascón cruzando el arroyo al percatarse de mi presencia
Y aquí acabo, habrá que seguir madrugando para ver tantas cosas...

jueves, 19 de junio de 2014

AVES DE LOS PARQUES DE LONDRES

Un poco más tarde de lo habitual, vuelvo esta semana con una crónica diferente, y es que este fin de semana hemos estado en Londres. Esta inmensa y cosmopolita ciudad guarda multitud de tesoros, entre los que se encuentran sus parques y jardines.

S. James´s Park y Buckingham Palace al fondo
Los jardines ingleses, siempre han destacado por la belleza y "naturalidad", en los que las aves juegan un papel destacado. La herencia de su amplio imperio les proporcionó las aves más variadas que han incorporado a sus jardines de modo parecido a flores, árboles y arbustos.

Esta vez simplemente procedo a aportar las fotos de aquello que vimos como si de un museo al aire libre se tratase, sin entrar en su ecología o la historia de detrás de cada foto como habitualmente hago. Empiezo por las más fáciles de fotografiar: las anátidas.

Barnaclas canadienses (Branta canadiensis) con sus pollos 
Barnacla cariblanca (Branta leucopis)
Barnaclas cuellirrojas (Branta ruficollis)
Cisne vulgar (Cygnus olor)
Ganso de Egipto (Alopochen aegyptacus) 
Pato colorado (Netta rufina)
Pato joyuyo (Aix sponsa), un pato americano
Pato mandarín (Aix galericulata), del Este de Asia
Hembra de porrón moñudo (Aythya fuligula)
Porrón moñudo macho
De abajo a arriba, porrón osculado (Bucephala clangula), serreta chica (Mergus albellus)
 y pato silbador de cabeza blanca (Dendrocygna viduata)
 
Tres sirirís colorados (Dendrocygna bicolor)
Tarro blanco arriba (Tadorna tadorna) y tarro canelo abajo (Tadorna ferruginea)
Tarro blanco
Tarro canelo
Ánade azulón hembra (Anas platyrhynchos)
Azulón macho
Ánade silbón (Anas penelope)
Ánsar campestre (Anser fabalis)
Ánsar careto chico (Anser erythropus)
Ánsar común (Anser anser)
Ánsar indio (Anser indicus)
Ánsar nival (Anser caerulescens)
Además de gansos y patos también había otras aves acuáticas:

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)
Somormujo buceando
Joven garza real (Ardea cinerea)
Garza real adulta arrascándose el cuello
Garza real junto a uno de los lagos de Regent´s Park
Detalle de la garza real
Focha común (Fulica atra)

Gallineta (Gallinula chloropus)
En las praderas de césped, desde las más grandes a las más minúsculas, muchos pájaros negros buscan su alimento entre la hierba:

Corneja negra (Corvus corone)
Cuervo en la Torre de Londres
Guardias y cuervos, imágenes con mucha tradición en Londres. 
Estornino pinto (Sturnus vulgaris)

Con tanto pájaro, no pueden faltar depredadores, y fugazmente, un gavilán (Accipiter nisus) causó el pánico unos instantes hasta que un par de cornejas lo echaron del parque.

Silueta del gavilán

Algún curioso y amigable mamífero también es protagonista de parques y jardines.

Ardilla gris (Sciurus caroliniensis) procedente de América del Norte
Para terminar, una foto con mensaje, y es que me impresionó la sensibilidad de los londinenses, que son capaces de reservar zonas en los parques, que dejan crecer libremente y en los que no usan pesticidas y permite disfrutar de mariposas, libélulas y otros insectos en el núcleo de una ciudad de más de 10 millones de habitantes. También mantienen zonas valladas para la cría y alimentación de las aves mayores.

Macizo de "malas hierbas" para alimento de insectos.